En el museo Oiasso de Irun, existe un pequeño aplique romano en bronce que representa al dios Sol, o a Helios, tal y como lo conocían los antiguos griegos. Su aspecto recuerda inevitablemente a la Estatua de la Libertad. Por ese motivo, es pregunta recurrente entre los visitantes más jóvenes, lo de «¿qué hace la Estatua de la Libertad en un museo romano?». Pero en realidad, la pregunta debería ser, «¿qué hacía el diseñador de la Estatua de la Libertad copiando la iconografía de un modelo clásico?».
La Estatua de la Libertad
La Estatua de la Libertad fue un regalo que Francia hizo a Estados Unidos en el año 1886, para conmemorar el centenario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. Fue diseñada por el escultor francés Frédéric Auguste Bartholdi con una estructura interna llevada a cabo por el ingeniero Alexandre Gustave Eiffel, conocido por la famosísima torre parisina (-es curioso como los dos símbolos más representativos de ciudades en el mundo, como son la Torre Eiffel en París y la Estatua de la Libertad en Estados Unidos, contaran con la intervención del Eiffel; al igual que es curioso recordar que ambas tienen poco más de cien años-). Eiffel diseñó una estructura interna sobre la que pudieran ir ensamblándose las chapas de cobre de la superficie exterior. También intervino el arquitecto Eugène Viollet-le-Duc, famoso por sus restauraciones, en la elección de los cobres de la estatua.
Los distintos fragmentos de la Señora Libertad se fundieron en Francia y atravesaron el Atlántico para ensamblarse in situ.
La Estatua era una alegoría del concepto de libertad, que iluminaba al mundo con su antorcha, personificada en la diosa romana Libertas, de la que tomó su vestimenta clásica. La tablilla que porta en su mano izquierda es una representación de la ley y el derecho y lleva escrita la fecha de la independencia de Estados Unidos: 4 de Julio de 1776. Si queréis tener más información sobre su historia o conocer anécdotas como su presencia en películas, daros una vuelta por la web www.laestatuadelalibertad.com, desde la que también se pueden adquirir los tickets para la visita.
Además, su iconografía o aspecto recordaba al famoso Coloso de Rodas, una de las siete maravillas de la Antigüedad, que representaba al dios Helios, identificado con el Sol. De ahí que su famosa corona, la misma que podemos ver en el pequeño aplique romano, represente los rayos solares, tal y como sucedía con el Coloso o cualquier otra representación antigua de esta divinidad solar.
Muy interesante¡ Ahora mismo estoy estudiando siglo XIX en la Universidad y no me habían dicho que Bartholdi, Eiffel y Le Duc fueron quienes construyeron la estatua de la Libertad. Tengo la esperanza que sea porque aún estamos a mitad de siglo. Y tampoco me había preguntado nunca cómo se construyó. Hueca por dentro. Un regalo tan grande me recuerda un poco al caballo de troya. Menos mal que no terminó igual. Sin ninguna duda lo voy a usar en mi examen jajaja
Gracias por tu comentario, ¡y me encanta la analogía con el Caballo de Troya! ¿Te imaginas que hubiera cruzado el Atlántico llena de invasores franceses en su interior? ;-))
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