185. La perspectiva en el Renacimiento

Tras la presentación de los studiolos de los Montefeltro, José Luis Noain continúa explicándonos qué es la perspectiva. Todas los dibujos, que no tienen pie de foto, están realizados por el propio José Luis.

La perspectiva en el Renacimiento

En aquellos años en los que se construían los studiolos, Paolo Uccello (1397-1475), Masaccio (1401-1428), León Bautista Alberti (1404-1472), Piero de la Francesca (1415-1492) y Melozzo da Forli (1438-1494), como los más destacados, estudiaron rigurosamente los fenómenos ópticos y dejaron constancia magistral de sus investigaciones en dibujos, composiciones pintadas al fresco y cuadros realizados al temple o al óleo, así como en meticulosos tratados teóricos en los que sentaron las bases de un capítulo de la geometría. Tendrían continuadores tan significados como Leonardo da Vinci (1452-1519), Alberto Durero (1471-1528), Girard Desargues (1591-1661), Andrea Pozzo (1642-1709), Giovanni Paninni (1691-1765) o Antonio Canal “Canaletto” (1697-1768).

Puede decirse que en los primeros tratados de Perspectiva lineal los ejemplos propuestos se resuelven en base al, acertadamente, llamado Primer procedimiento, recurso que tardó en lograrse tantos siglos como los que transcurrieron entre el arte rupestre del Paleolítico y el tiempo que nos ocupa, el Quattrocento. Así se llega al núcleo de esta divagación, que no es otro que el intento de hacer comprensible este recurso perspectivo que se conoce también como Procedimiento directo o de Planta y alzado.

Entre el considerable número de ejemplos que permitirían ilustrar los avances en el dominio de la perspectiva en torno a la segunda mitad del siglo XV, valgan estos fragmentos de obras de Melozo da Forli, Perugino, Rafael Sanzio, Jacobo de´Barbari, Hans Holbein el Joven y Piero de la Francesca.

¿Cómo se dibuja en perspectiva?

Perspectiva (grabado en madera). Sistema de visuales. Alberto Durero
(Imagen: Germán Huici)

Para abordar los principios de este procedimiento perspectivo nada más apropiado que la conocida ilustración de Alberto Durero que a continuación se propone. Ayuda a entender el proceso que, a semejanza del órgano de visión (pupila, cristalino, retina, nervio óptico etc.) o de la cámara fotográfica (objetivo, diafragma, obturador, película etc.) permite visualizar la imagen de un objeto desde un punto de vista determinado.

La conocida ilustración pone en evidencia el principio que permite obtener la apariencia de un laúd observado desde un punto de vista concreto (hembrilla fijada a la pared = ojo del observador). Para ello se establecen los puntos en los que los diferentes rayos visuales inciden en el cuadro, determinados por la altura y desvío lateral respecto a los márgenes del marco. Cuantos más puntos se señalen, mayor será la precisión conseguida y menor será el empeño necesario para completar el delineado. Ni que decir tiene que la operación que Durero visualiza genialmente no requiere el concurso de dos participantes, mesa, marco, pared, hembrilla, cordel y puntero. Todo se reduce a; tablero de dibujo, papel, regla, lápiz, dibujo de la planta y el alzado del laúd, una cierta destreza y alguna perseverancia.

La comparación de las dos ilustraciones precedentes pone de manifiesto el paralelismo entre el procedimiento expuesto por Durero, el funcionamiento de la cámara fotográfica y la fisiología del ojo humano que con el concurso de la pupila, el cristalino la retina y el nervio óptico envía impulsos nerviosos al cerebro que finalmente  elabora la imagen resultante. 

Primer procedimiento de perspectiva cónica

En la realización de una perspectiva, necesariamente hay que establecer la disposición de los objetos y la del observador que los percibe desde una determinada colocación. Objetos y observador (materializado por un punto, el de vista) se deben representar en planta y en alzado, o, dicho de otra manera, tal como serían percibidos desde arriba y desde uno de los laterales.

El ejemplo propuesto, lo integran un pintor y una mesilla auxiliar sobre la que reposan una copa, una cámara de fotos y un vaso con brochas y pinceles. Todo ello se ha de disponer representado en planta y en alzado, tal como puede verse a continuación:

Disposición en planta y alzado del observador (punto de vista) del cuadro, de la mesilla auxiliar y de los objetos: cámara, vaso y copa. Para entender el proceso, inicialmente se muestran las operaciones que permiten dibujar únicamente la perspectiva de la superficie del mueble (cuatro segmentos). Del dibujo inicial, nº 1, se pasa al nº 2 y al nº 3, eliminando elementos y trazos superfluos hasta llegar al sucinto esquema compuesto por el alzado y planta de la superficie de la mesilla, el cuadro y el punto de vista.

Para la realización de la perspectiva son de inestimable ayuda, junto con otros recursos, los puntos de fuga f y f´, situados sobre la línea de horizonte LH. En ellos concurren las prolongaciones de las líneas que son paralelas en el modelo, lo que simplifica el proceso y permite alcanzar el resultado en un tiempo razonable.

Se cierra esta, necesariamente escueta, exposición con dos imágenes estrechamente relacionadas con el quehacer perspectivo que podría ser objeto de próximas aportaciones, siempre que fueran de interés para los seguidores de Los Viajes de Aspasia:

Kiosko de Irun. Dibujo de José Luis Noain
Óleo de José Luis Noain

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